El ictus, también conocido como accidente cerebrovascular, constituye una enfermedad vascular grave que se produce por una alteración repentina del flujo sanguíneo en el cerebro. Esta interrupción puede deberse a la obstrucción de un vaso (ictus isquémico) o a la rotura de una arteria cerebral (ictus hemorrágico). Los factores de riesgo más relevantes están directamente asociados con estilos de vida poco saludables y con patologías crónicas como la hipertensión arterial, la diabetes, la obesidad o la hipercolesterolemia.
En este marco, el programa de ejercicio físico que se presenta como parte del proyecto EFIC (integrado en las actuaciones de la Cátedra Universitaria de Deporte y Actividad Física) se alinea con las recomendaciones internacionales sobre el abordaje multidisciplinar del ictus. Su finalidad es ofrecer una intervención terapéutica estructurada, evaluable y basada en la evidencia científica, destinada a reducir el impacto del daño cerebral en la población almeriense afectada.
Para ello, el programa dirigido a personas en fase crónica (es decir, a partir de los seis meses tras el evento cerebrovascular) se fundamenta no solo en la experiencia acumulada por el equipo del proyecto, sino también en actuaciones previas desarrolladas por el Centro de Investigación para el Bienestar y la Inclusión Social (CiBiS) de la Universidad de Almería








